Juan Pablo Gonzalez

Juan Pablo es Ingeniero Industrial y tiene la profunda experiencia de viajar en moto alrededor del mundo. Su historia personal lo identifica como un aventurero que conoce todas las adversidades de la ruta y tiene la capacidad de solucionarlas de manera eficiente. Habla muy bien inglés y tiene conocimientos de mecánica. Desde pequeño soñó con el viajar por el mundo en dos ruedas y su sangre pareciera ser el combustible de su compañera.


 


“Tengo dos viajes que me han marcado. Mi primer viaje en moto fue en Australia; junté plata, me compré una Suzuki Dakar 650 e hice 14 mil kilómetros en un mes. Lo más lindo que hice fue cruzar el Telegraph track, son casi 1000 kilómetros de enduro con cruces de agua hasta la cintura para llegar a unas playas paradisíacas. Viví muchas experiencias en ese viaje que me llevaron a descubrir la soledad de la moto, la única que te acompaña”.

“El segundo viaje significó cumplir un sueño. Compré una moto y la mandé en avión a Estados Unidos. Desde Seattle subí andando a Canadá, luego seguí a hasta el mar nórdico en Alaska, bajé hasta Ushuaia y volví a Mendoza. Fueron cuatro meses y medio de mucha soledad y con innumerables anécdotas. Momentos inolvidables como puestas de sol que me detuve a ver, mirar mi sombra al costado de la ruta que jugaba con las distancias y pasar un frio atroz al punto de gritar para calentarte adentro del casco. En fin, hay cosas propias de un viaje que hice solo y muchas veces me faltó eso de compartirlo con alguien”.

“Lo que me queda de los viajes son la cantidad impresionante de puertas que te abre la moto. Descubrís la importancia del compañerismo y el valor de la gente que te ayuda desinteresadamente, más las grandes comunidades de las motos en las que se mezclan miles de posiciones sociales. A quien le gusta y lo siente, la moto lo conecta con gente, puertas y experiencias que no tienen precio”.